Muchas veces me encuentro gente que se queja que los personajes LGBTQI “no encajan” en algunos juegos. Por algún motivo, un personaje que no sea heterosexual en el juego podría destruir el fino velo de credibilidad histórica que un mundo de fantasía tiene que ofrecer.

No hay ni que decir que, en la mayor parte de los casos, la verdadera razón no tienen que ver con historia o credibilidad. Hay muchos motivos detrás de este comportamiento. Y la realidad es que es sólo una excusa en la que me concentraré en este artículo.

Sin embargo, alguien me dio una razón genuina y en esa razón me voy a concentrar hoy: La ignorancia.

Hay gente que se siente incómoda o bien por tener un personaje alrededor de la mesa, o bien por tener que jugar un personaje no-jugador cuando dirigen la partida, porque les preocupa que la representación va a ser errónea u ofensiva.

Decir que personas del espectro LGBTQI han existido desde el inicio de los tiempos es remarcar una obviedad. Hay numerosos registros que indican la presencia de gente con tendencias homosexuales, transexualidad, intersexualidad, etc. desde tiempos inmemoriales hasta hoy en dia. No cuesta mucho encontrar estudios serios sobre este tema y desde puntos de vista muy especializados.

Se pueden encontrar fácilmente fotos de personas en relaciones del mismo sexo en una multitud de entornos, incluido en España. Y en esos tiempos, ser homosexual era aún más peligroso de lo que lo es hoy, sobre todo por el enorme esfuerzo que se puso durante la guerra civil de demonizar al bando contrario etiquetando al colectivo LGBTQI de lindezas como “pederastras y safistas”.

Si podemos encontrar gente que, a pesar de las severas consecuencias y peligro para su vida, tenían lo que hay que tener para hacerse fotos con sus seres queridos, solo tenemos que ejercitar un mínimo de sentido común para dilucidar que había muchas más personas escondidas. O simplemente sin la capacidad monetaria de hacerse una foto.

Por consiguiente, aunque la España franquista era proactivamente homófoba, algunos creadores y artistas decidieron retar al sistema y producir obras, incluidas películas, con protagonistas homosexuales.

Incluso en esos años, mucha gente consideraba menos posible tener un mundo sin LGBTQI y enfrentarse a las consecuencias que el borrarnos completamente de la historia.

Porque incluso en esos tiempos había homosexuales. Había clubs clandestinos y privados, así como públicos, donde gente podía ir sin sentirse vilificado o amenazadas.

Por no extenderme demasiado, había mucha gente homosexual incluso durante tiempos en los que pensamos que era tan imposible ser gay sin que se nos matara en el acto.

Por supuesto esto también se extiende a la edad media en Europa, Medio Este, Japon o tribus de Nativos Americanos.  

Por lo tanto, decir que personajes homosexuales “no encajan” en un trasfondo de cualquier juego de rol, por histórico que sea, puede ser sólo producto de la ignorancia o la homofobia. Porque gente LGBTQI había.

Así que ¿cómo podemos aplicar esto a los juegos de rol?

Bueno, primero es una cuestión de decidir en vuestro grupo hasta que punto la veracidad histórica del mundo en el que jugueis prima por encima de la diversión y la libertad de las jugadoras. Luego, por su puesto, hay que tener esa veracidad en cuenta y aceptar la homosexualidad si el trasfondo histórico lo permite.

Es cuestión de decidir en el grupo si tener Chtonians no es problema pero un personaje gay si. Si tener caballeros con espadas mágicas es creíble pero un PNJ Transgénero no lo es. Si ver dragones o lanzar bolas de fuego mola pero tener a una guerrera lesbiana no es posible.

Si decidís que el espectro LGBTQI no tiene lugar alrededor de tu mesa, bueno… pues que así sea. Es más que probable que seas homofobo.

Y estas jugando mal al rol. De hecho le estás haciendo un flaco servicio al hobby.

La aplicación del trasfondo histórico y la actitud hacia el espectro de personas LGBTQI son opcionales. Nada te impide decir que el inquisidor está más interesado en la misión que le está encomendando a los personajes que la sexualidad de un personaje en particular. Nada te impide hacer que el policía en los años 20 tenga mejores cosas que hacer que el detener a un personaje por ser amanerado. Nada te impide tener un Shogun que prefiere reconocer la valentía de su samurai por encima de su orientación sexual o género.

Nada te impide usar cualquier excusa para permitir la inclusión de un personaje, tanto jugador como no jugador, en tus juegos. Si tenerlos es un problema, el problema eres tu, no el trasfondo histórico.

Ya he demostrado de forma lo suficientemente documentada que incluso si te han educado creyendo que LGBTQI no existía, eso es erróneo. Había. He demostrado que la aceptación variaba de época a época y de sociedad en sociedad. Y que había una red de ayuda y soporte, a veces clandestina, a veces no, para esas personas.

Así que, por favor, no más “personajes gays no encajan”. Eso no cuela.