El frikismo es para tíos heteros blancos: La fricción entre el frikismo y el género y sexualidad.

Me encantó ver el Frikismo en Stranger Things. No solo por la nostalgia de los 80 y los juegos de rol de la época, que tengo que reconocer no conocía cuando tenía la edad de los chicos de la serie, sino porque aparece un chico de color – alguien de una minoría – jugando Dragones & Mazmorras sin ninguna vergüenza. Ser un Friki es difícil demasiado a menudo, y cuando encima perteneces a una minoría, la cosa se complica aún más.

En el clásico de la comedia de finales de los 80 y principios de los 90 Cosas de Casa se puede ver un buen ejemplo de lo que estoy diciendo. Mi ejemplo se va a centrar en una comedia americana con un componente racial que no es tan representativo en nuestro país. Sin embargo, estamos constantemente bombardeados con estereotipos que hacen que no nos demos ni cuenta de que lo son y mi ejemplo no se centra alrededor del hecho de que el actor es una persona de color, sino al personaje en sí.

En la serie, el super-friki extraordinario Steve Urkel no puede bailar, le falta estilo y habilidades sociales – es lo opuesto a atractivo y, prácticamente, el hazmerreír de la serie a pesar de ser un genio con una inteligencia sobrehumana y un corazón que le permite querer a los que tiene alrededor a pesar de que no le aceptan y, en muchas ocasiones, le rechazan abiertamente por ser como es. Cuando inventa una máquina para convertirse en el amante perfecto, Steven crea a Stefan Urquelle, un tío atractivo, guapo, con estilo y que se gana los corazones de las chicas instantáneamente. En realidad, lo que ha pasado es que Steve fue de Friki en el que la inteligencia prima sobre la conducta social, a estereotipo de hombre perfecto inalcanzable en el que ser Friki no cuenta.

Hay un cierto código para ser un Friki en nuestro país. Que hayas leído ciertos libros, visto ciertas películas o cómics, tanto de fantasía o ciencia ficción, que están fundamentalmente protagonizadas por hombres blancos y heterosexuales en la que la diversidad racial o sexual aparece como algo simbólico cuando no insultante. El canon de los autores de fantasía y ciencia ficción es abrumadoramente hetero y blanco.

Con la expectativa de que el frikismo abarca todo lo hetero y blanco (por no mencionar cisgénero), ¿qué pasa cuando no eres hetero y blanco?

Soy un Friki y soy gay. Durante toda mi vida he aprendido a vivir mi vida sin esconderme, pero esto representa una paradoja. ¿Cómo puedo justificar mi identidad Friki y al mismo tiempo mantener mi identidad humana? Y a menudo no puedo. Soy Friki y soy gay y esto me ha ocasionado un montón de problemas por ambos lados.

Por un lado, puedo jugar una campaña de D&D sobre lo maltratados que son los pobres medio-elfos y mi grupo se unirá para defender la justicia para todo el mundo, pero si traigo a la mesa – o a ninguna parte que se acerque al hobby – un asunto de discriminación que se da en la vida real, se me intenta silenciar si tengo suerte y me llueven los insultos si no.

Pero creciendo en una familia y entorno no-friki, la gente se burlaba por leer libros como El Señor de los Anillos o jugar a juegos de rol. ¡Eso era para niños! Algunos familiares incluso pensaban que los juegos de rol eran nocivos y anticristianos.

Los insultos que he recibido por jugar a Magic: The Gathering o ver Bola de Dragón eran… errr… “creativos”. Incluso hoy en día, aún recibo alguna risa y chiste fácil cuando menciono mis hobbies o que tengo un blog Friki.

Y, la cosa es que, cuando encontré el frikismo, yo pensé que sería bienvenido, pero la realidad es que mi identidad sexual aún ocasiona fricciones.

Los juegos de rol son algo que he jugado casi sin interrupción desde hace más de 25 años. Teniendo en cuenta la enorme posibilidad de fantasía, aventura y exploración, ha sido el hobby perfecto para mí y me ha ayudado enormemente a realizar introspecciones en muchos momentos de mi vida, así como ser la puerta perfecta a amistades que durarán el resto de mis días. Cuando he jugado partidas de rol, he querido llevar personajes gays en algunas ocasiones. En muchas de esas ocasiones, he recibido burlas y comentarios homófobos por parte de muchos jugadores. Da igual que ellos llevaban el arquetipo de hombre macho que viola mujeres porque “es que es un bárbaro muy bestia” o personajes con tendencias abiertamente nazis.

En tantos años, he conocido a mucha gente como yo y, aun así, esta la restricción no escrita “no seas tan gay”. Si quieres hacer algún comentario sobre como algo ha sido casualmente – o no muy casualmente – homófobo, o uno mi voz a alguna experiencia compartida de discriminación, eso “deberías hacerlo en otra parte”. Eso no es algo que se deba tratar abiertamente en una conversación con compañía heterogénea. Para algunos de mis amigos y conocidos dentro del mundillo Friki, yo soy “muy sensible” al respecto, o me sueltan esa gilipollez de que estoy siendo “políticamente correcto”, o es que no me ven como “gay” – tengo demasiada pinta de hetero. Si saco la cabeza del armario algunas veces, es que estoy enseñando demasiado… es algo incómodo de ver. En definitiva, si contravengo los códigos del hetero-frikismo, se me reprocha mi transgresión y, a veces, se me aísla o insulta por ella. Y para algunos de mis amigos y familiares, soy demasiado Friki o se me ha olvidado para qué fui al colegio. Yo puedo ser yo mismo sin contravenir estas expectativas, así que tengo que cambiar el chip dependiendo de la situación, o aprender a aceptar la fricción. Y no estoy solo. Hay muchos, muchos más Frikis gays.

Y si nos movemos en los círculos de las redes sociales, para que vamos a hablar… eso podría dar para escribir muchas piezas como esta. Porque parece ser que a nadie le importe la orientación sexual de nadie hasta que se menciona. Entonces la gente está “cansada de pasarlo todo por el tamiz del género”. Y eso es de las cosas más suaves que he leído.

Una gran parte del estigma de ser Friki se está apagando conforme se convierte en algo más y más notorio y, por consiguiente, más comercial, pero está claro que algunos estigmas mueren más despacio que otros. El Frikismo ahora mismo es muy comercial y muy beneficioso, así que casi cualquier área del Frikismo está en expansión porque los que se benefician comprenden que una audiencia más grande es mejor. Ahora tenemos celebridades Frikis, y son abrumadoramente heterosexuales y blancos. Y hombres.

Pero no estoy solo, aunque durante mucho tiempo lo parecía. He visto cuanto han cambiado las tiendas y he pasado de ser el único gay en mi comunidad a ser uno de varios. Incluso los juegos están cambiando y sólo hay que comparar los juegos y aventuras de hace 20 años con los que se lanzan hoy en día y veremos un cambio y representación y diversidad. Se está progresando.

Por supuesto esto no significa que todo sea maravilloso, porque vemos mucha resistencia a estos cambios, ya sea Gamergate o el problema con el personaje transexual en Baldur’s Gate. Hay muchas voces que siguen lamentando que el Frikismo se está alejando del paradigma tradicional.

Si el Frikismo nunca ha sido intolerante, ¿por qué hay tanta resistencia y tan fuerte a la inclusión de personajes no-heteros y no-cisgenero en juegos e historias? ¿Y por qué tanta resistencia a la conversación sobre personajes e historias no-heteros y no-cisgenero?

La cultura Friki está cambiando porque la demográfica y la sociedad están cambiando, pero el cambio tiene que venir de todas partes. Frikis como yo tenemos que tomar un papel activo en crear nuestra cultura Friki, especialmente para continuar el incremento en representación y diversidad. Pero, claro, esto se dice más rápido de lo que se hace, ya que acceso a este mundillo no es tan fácil. El mundo Friki también tiene que abrir las puertas, darnos espacio y visibilidad a creadores y personajes no-heteros. El mundo Friki tiene que dejar de fingir que el mundo Friki es hetero. Hay muchas empresas que están empezando a hacerlo, pero los Frikis heteros también tienen que hablar contra otros heteros que intentan acallar y mermar estos esfuerzos de inclusión. Como gays, no podemos forzar estenosis de credibilidad cultural a través de algo tan sencillo como nuestros hobbies, y como Frikis no podemos cortésmente aceptar que ser Friki significa abrazar el rechazo de nuestra identidad sexual, o permitir que otros dictaminen que identidades no heteros no son normales.

En resumen, tenemos que vivir en la fricción y señalar esa fricción. Porque somos asombrosos y tenemos la piel encallecida después de tantas batallas, aunque a muchos les cueste ver eso.

Con mi agradecimiento a The Millions.