Aparentemente, hace poco hice un “Sarkeesian”. Hace unos días puse un video en YouTube sobre como usar la X-Card. Una técnica que me parece lo suficientemente razonable y sencilla como para tener a disposición de la mesa cuando se juega a Rol, sobre todo en lugares donde se juegan con desconocidos.

Por algún motivo que no voy a calificar, alguien que admitió no haber visto el video ni leído el documento que enlace, decidió que la X-Card es una chorrada y que los espacios seguros son una gilipollez y me acusó de “hacer un Sakeesian”.

Para los que no conozcais la figura de Anita Sarkeesian. Anita es una periodista americo-canadiense que hace unos años decidio publicar una serie de videos en Internet llamados Tropes vs. Women in Videogames. Los videos son un estudio de cómo la cultura de los videojuegos trata a los personajes femeninos de una forma tóxica.

Aunque sin duda no todos los videojuegos son culpables de eso, y que los estudios de Sarkeesian tienen aspectos que son debatibles, la autora fue la víctima de una campaña de intimidación y violencia cibernética que se ha visto repetida en numerosas ocasiones contra otras mujeres. Lo suficientemente aterradora como para hacer que Anita tuviera que mudarse de casa, proteger a sus familiares cercanos y desaparecer de Twitter durante una temporada.

A pesar de ello, Sarkeesian continuó con sus grabaciones y ha sido una voz importante y con influencia dentro del frente feminista en el mundo de los videojuegos.

Según él, hacer un Sarkeesian es ver un problema donde nadie más ha mirado o que nadie más ha visto, o que no le importa a nadie, y exponer los motivos por los que es un problema sin que nadie te pregunte y esperando que la gente lo considere válido.

Ignoremos por un momento que este “señor” está comentando sobre un video sin haberlo visto y admitiendo que no tiene intención de verlo. Vamos a fingir que no ha soltado su contra-opinión basado solo en suposiciones y no en ningún tipo de hecho o conocimiento. Como si eso no fuese suficiente estupidez.

Concentrémonos en que ha intentado implicar que “hacer un Sarkeesian” sea una cosa mala.

Me costó terminar de reirme – porque os aseguro que me reí bastante – durante un buen rato.

A ver si lo veo yo esto claro.

¿De veras es el tener la capacidad de ver un problema que nadie a visto y tener las narices para traer a la palestra una solución, o al menos un intento de solución, es algo malo?

¿De veras el tener la integridad, las ganas de hacer que las cosas mejoren y la empatía de pensar en los demás para que todo el mundo se divierta alrededor de una mesa de juego de forma segura es algo deleznable?

Y, ¿de verdad cree que comparar mis acciones con los de alguien que respeto tanto como Anita Sarkeesian va a ser algún tipo de insulto o me va a parar en el futuro?

Os dejo que respondais esas respuestas vosotros mismos.