Escribir entradas para nuestros blogs no es sólo una finalidad en sí, sino que también nos puede ayudar a encontrar gente que le gustan los mismos juegos o compartir ideas con la comunidad. Para alguna gente también es una forma de mantener su negocio cerca de sus clientes.

Sin embargo, una de las cosas más difíciles a la hora de mantener un blog es encontrar el tiempo para mojar el teclado en el tintero digital y ponernos a crear palabras. En este artículo voy a cubrir algunos trucos para gestionar el tiempo para los que tenemos un blog y, espero, ayudarte a encontrar un hueco para mantener tu blog, aunque trabajes a jornada completa. Sea de juegos de mesa, rol, aventuras o lo que sea, este artículo es para ti.

¿Por qué es importante gestionar el tiempo cuando se tiene un blog?

Entre hacer búsquedas de palabras claves, escribir, optimizar para motores de búsqueda, redes sociales, estrategia editorial… los bloggers tenemos muchas cosas que tener en cuenta. Si, encima, tenemos una vida active y jugona y hay un trabajo de por medio, pues la cosa se complica porque tenemos todavía menos tiempo. Si encima tenemos una familia ya para que contaros. A todos los días le faltan minutos, no digamos horas. Así que, si queremos mantener un blog, gestionar nuestro tiempo es una habilidad esencial que tenemos que desarrollar si no queremos vernos con que nos pasamos semanas o incluso meses sin publicar nada.

En algún momento hay que escribir y muchas veces ese momento es justo antes o justo después de nuestro “trabajo de verdad”. Aquí abajo os digo algunos trucos sobre gestión de tiempo para blogs, así como del estado mental que hay que tener para que el blog no decaiga aunque parezca que no hay tiempo por donde cogerlo.

Considera tus prioridades

Nos guste o no, los humanos tenemos un límite de cosas a las que les podemos prestar atención al mismo tiempo. Quizás los elfos puedan, ¿pero nosotras? Nah… un puñadito y nos podemos dar con un canto en los dientes. No podemos tener 10 o 15 prioridades. Porque entonces no serían prioridades. No se lo que serían, pero no se… me suenan a demasiadas.

Para la mayoría de los humanos, tres prioridades es un buen número. Te da espacio que dedicarle a tiempo a cosas importantes, pero nos ayuda a decidir qué hacer y qué no hacer o qué hacer más tarde.

Piensa en tus tres prioridades. ¿Cuáles son? Si tu blog no llega a ser una de las primeras, considera que nivel de éxito o alcance quieres tener y cuantos posts al mes o la semana quieres escribir. Un blog puede ser muy divertido y ayudarte a crear comunidad alrededor de tu hobby, pero no debería venir antes que tu hobby en sí o tus amigos (y familia ya para qué contarte).

Encuentra huequecitos por aquí y por allá.

Una vez decides cuantos posts quieres escribir por semana, es hora de mirar tu agenda y encontrar un hueco en el que no hagas nada. O en el que hagas algo que no es una prioridad por encima de tu blog. Y creo que esto es lo más fundamental del caso: ¿Qué estás haciendo ahora que te importa menos que tu blog? ¿Tienes una hora para comer en la oficina? Quizás puedas usarlo para escribir. Quizás es ver una serie, o planchar las toallas. O quizás puedas dejar de hacer una cosa que haces asiduamente durante un día, por ejemplo, leer 6 días a la semana en lugar de 7. No se… es tu vida… tu mira a ver si encuentras algo.

Si no tienes energía cuando llegas a casa por la tarde/noche, ¿puedes irte a la cama una hora antes y despertarte una hora antes? Si viajas por transporte público, ¿puedes escribir en el metro? ¿o escuchar un podcast motivacional que te despierte la imaginación y las ganas (¡de escribir!)?

¿Y qué haces los fines de semana? Para mucha gente, los fines de semana son el momento perfecto para bloguear. Planifica tus tareas y tus salidas. Quizás tengas una hora entre hacer la compra e ir a ver a los suegros para escribir. A lo mejor puedes llevarte la Tablet y escribir durante unos minutos en el cine mientras esperas a que lleguen tus amigos esos que siempre llegan un poco tarde. ¿El qué? ¿Mis amigos? No no…. Ellas siempre llegan a tiempo. No lo decía por mi… no.

Bueno… que me enrollo. Lo primordial es que encontréis tiempo y lo gestionéis adecuadamente. Y, a veces, no es cuestión de encontrar tiempo, sino de hacer tiempo posicionando vuestro blog por encima de otras cosas que hoy por hoy tienen más prioridad.

Trabaja concienzudamente

A veces tenemos tiempo de escribir un blog sin darnos ni cuenta. ¿Cuántas veces hemos respondido a un comentario o artículo que hemos visto en G+ o Facebook que podría haber sido una entrada en un blog? Si vas a responder u opinar sobre algo en las redes sociales y vas a dedicarle algo de tiempo, considera si puedes hacer un post sobre el tema.

Hace tiempo me leí un libro escrito por Stephen King sobre la vida del escritor. Era un poco autobiográfico y daba muchos consejos sobre el proceso creativo. No se si el libro está en Castellano, pero se llama On Writing. Si no habéis leído el libro, altamente recomendado. Además de contar una serie de anécdotas interesantes, también da muchos consejos sobre escribir. El que más se quedó conmigo fue: Tu espacio para escribir es sagrado y necesario. Si no tienes un sitio donde escribir, te resultará más difícil hacerlo. No solo tenemos demasiadas distracciones en nuestra vida cotidiana, sino que además teniendo un sitio especifico donde escribir nos ponemos en un estado mental que nos incentiva y condiciona a la escritura.

Otra cosa que ayuda sobremanera es apagar los navegadores de Internet y el email. La tentación de mirar algo “online” es enorme y si vemos algo en las redes sociales que nos llama la atención, nos vamos a distraer y eso nos hará menos eficiente. Si te falta algo de información, deja un huego y míralo luego, pero escribe el artículo y luego complétalo.

Habrá ocasiones en las que te quedarás en blanco. No sabrás como terminar el post o, sencillamente, no tendrás toda la información a mano (¿dónde está ese manual de 1993 cuanto te hace falta?). Pues empieza a escribir otro artículo. Sí… otro. Seguro que ideas no te faltan, así que empieza. Ya lo terminarás en otro momento (o no), pero empieza. La cosa es continuar escribiendo mientras tengas tiempo.

Procesa en lotes

Esto parece que suene raro, pero se puede hacer y puede ayudar mucho. Cuando se hacen tareas similares juntas, se puede ahorrar mucho tiempo porque ya estás haciendo algo y solo tienes que seguir haciéndolo en lugar de cambiar de método de trabajo, programa para hacerlo, plataforma, etc.

Por ejemplo, si tienes que hacer búsquedas en Internet, hazlas todas juntas. Si tienes que programar los artículos que vas a escribir, separa tus notas y haz todas las búsquedas al mismo tiempo. De esa manera ya tendrás todas las referencias juntas y no tendrás que parar a buscar algo cuando estás en medio de un párrafo interesante.

Lo mismo se puede decir de las imágenes para tus blogs. Utiliza una herramienta como Pinterest para crear tablones donde colgar las fotos e imágenes que vas a utilizar en tus posts. Flickr o incluso Google Images también son herramientas muy útiles para este tipo de cosas.

Programa tus entradas y publicaciones. Si has escrito más de un artículo una semana de mayor productividad, prográmalos para que salgan cuando tú quieras. De ese modo no tendrás que preocuparte de pasar tiempo delante del ordenador publicando cosas.

Lo mismo puedes hacer con las redes sociales. Herramientas como Buffer o plug-ins para blogs pueden ayudarte a automatizar las entradas para que tus artículos se distribuyan a través de las redes con mínimo esfuerzo.

Ponte metas

Las metas que te impongas también determinaran el éxito o fracaso de tu blog.

Una meta debería ser alcanzable, pero también un reto. Las metas pueden ser algo tan específico como “publicar un artículo a la semana” o tan abstracto como “Influir el mundo publicitario en los juegos de rol”. Pero claro, como mides el éxito de una u otra meta es lo que de dirá si la estás alcanzando y, si después de mucho tiempo no puedes ver de forma precisa que las estás cumpliendo, los ánimos se vendrán abajo.

Otro peligro es el de ponerse metas competitivas. “Tener más lectoras que este otro blog” puede parecer una meta digna de esfuerzo, pero si no consigues lo que ese otro blog consigue, ¿vas a seguir motivado?

Comienza con metas claras y pequeñas. Ya habrá tiempo de hacerlas más complejas.

A pesar de que mucha gente te pueda decir que esto es una buena idea, yo no lo recomiendo de entrada: no hagas tus metas públicas. Al menos no al principio. Cuando hayas creado una disciplina que sepas que puedes seguir con tu blog y tengas un proyecto (publicar todas tus aventuras de cuando eras adolescente antes de que acabe el verano. Crear una historia basada en tu última partida…) eso si puede hacer que sea interesante anunciarlo, pero depende de ti.

Consistencia

La consistencia es algo que el público valora mucho. Es bueno hacer cosas de forma asidua y predecible. Si puedes, publica siempre el mismo día de la semana. Si no puedes ser consistente, no pasa nada malo. Es solo que ser consistente es mejor. Y yo lo se porque no soy particularmente consistente.

Es algo que dificulta considerablemente la tarea de hacerse bloguera, pero que se debe tener en cuenta.

También es cierto que, con una buena estrategia de redes sociales, la falta de consistencia se puede suplir. Sin embargo, eso también significa que tendrás que pasarte más tiempo por las redes sociales para compensar. Si eso te funciona, ¡adelante!

Conclusión

A pesar de que suena difícil (y es difícil), se puede llevar un blog aun teniendo familia y un trabajo a jornada completa y un grupo de juego y una vida por delante.

Si tus prioridades están en el lugar correcto, encuentras un espacio y tiempo para poder concentrarte y quitar las distracciones de tu vida para escribir, desarrollas un método de trabajo eficiente y tienes unas metas que te motiven a seguir, podrás contar con un blog que te satisfaga en muchos niveles y del que cuidarás durante años.

¿Qué retos te has encontrado a la hora de tener un blog rolero? ¿Cómo encuentras inspiración y como superas tus bloqueos mentales? ¿Tienes algún consejo que se me haya escapado?